Muere el último indígena del pueblo Tanaru en la Amazonía brasileña

En la tierra Tanaru cerca a la frontera con Bolivia, murió el ultimo indígena originario del lugar, después de que a mediados de los años 70's y 90's las explotaciones forestales provocaron el genocidio de este pueblo indígena.

0
400
Foto por: Euronews - https://cutt.ly/HCcJYGz

En las selvas de Brasil, específicamente en el estado de Rondonia, cerca a la frontera con Bolivia, falleció el último indígena de Tanaru, un territorio ancestral. Actualmente, conocida como una región peligrosa debido a las actividades de minería y deforestación ilegal que allí se realizan.

Según el movimiento global por los derechos de los pueblos indígenas y tribales – Survival, este territorio es una pequeña isla de bosques en un mar de enormes haciendas agroganaderas, donde a mediados de los años 70’s y 90’s las explotaciones forestales provocaron el genocidio del  pueblo indígena que era originario de esas tierras y del cual se desconoce su nombre real.

El «hombre del agujero», como se le conocía, es la denominación dada al último integrante de la comunidad indígena que vivía en esta zona, por su costumbre de abrir huecos profundos en las chozas que habitaba.

Le puede interesar: Día de los Pueblos Indígenas, protección para los guardianes ancestrales

La Fundación Nacional del Indio de Brasil – Funai, explica que las autoridades no indicaron la edad del hombre ni la causa de su muerte, pero dijeron que no hubo señales de violencia o lucha. Tampoco hallaron evidencias de la presencia de otras personas en el lugar ni marcas en la vegetación, indicando que la muerte se dio por causas naturales.

Por otro parte, se ha pedido que la reserva de Tanaru sea protegida de forma permanente “como un memorial, por respeto a la trayectoria de resistencia de su único habitante y para recordar a todos la tragedia del genocidio indígena, para que no se repita jamás»,  resalta el Observatorio de los Derechos Humanos de los Pueblos Indígenas Aislados y de Reciente Contacto -OPI.

Por: Alejandro Vargas Ramos. Periodista.

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here