En Caquetá le apuestan a los derechos de los niños en espacios de paz

En el territorio de reincorporación de la vereda Miravalle, se están generando proyectos que buscan garantizar el bienestar y aprendizaje integral de las nuevas generaciones. Una iniciativa liderada por mujeres que le apuestan a la construcción de memoria y paz.

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Foto por: Anyela Patricia Cardozo

En el marco del Acuerdo de Paz, el proceso de reincorporación en el Antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación – AETCR de Miravalle, Caquetá, ha dado un paso significativo en la implementación de la política pública de infancia y adolescencia y  la garantía de derechos de los niños y las niñas del territorio. 

Gracias al esfuerzo y las acciones coordinadas del colectivo FARC en su tránsito a la vida civil, en articulación con las entidades de orden local y nacional, se vienen consolidando espacios armónicos  y protectores para los niños y niñas hijos de la paz y de las comunidades rurales de San Vicente del Caguán.

Esto es el resultado de acciones mancomunadas que surgen del interés y la necesidad de fortalecer la ética en el cuidado de los más pequeños, quienes hacen parte del relevo generacional que se está generando en estos espacios de reincorporación y zonas aledañas.

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Educarlos en el ámbito de la paz es una labor que está desarrollando una mujer reincorporada, quien está a cargo de la atención integral de los menores que día a día están motivados a participar en su escenario de educación inicial. Mayra Alejandra se graduó como bachiller del proyecto Arando la Educación financiado por el Consejo Noruego para Refugiados.

Continúo estudiando un técnico en administración de economía solidaria, e hizo un técnico agropecuario en transformación de alimentos, con el proyecto Mujer Mestiza, Indígena y Afrodescendiente – MIA, el cual es implementado por Acción Cultural Popular – ACPO y financiado por el Fondo Europeo para la Paz. 

El último proceso formativo fue el más significativo por su vocación, “el técnico integral en primera infancia fue el paso más importante y el que me abrió las puertas”, manifiesta  Mayra Alejandra, pues así pudo trabajar en el programa de modalidad propia e intercultural con el convenio de la Fundación Picachos y el ICBF.

Cuenta que para ella es uno de los mayores logros porque pudo fortalecer conocimientos y su capacidad de liderazgo. Hoy mi sueño es poder aportar más a la educación inicial para dar a las nuevas generaciones de paz la oportunidad de un país con memoria y reconciliación”.

Por: Anyela Patricia Cardozo. Facilitadora educativa del proyecto MIA.

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora. 

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