Espacios de memoria en honor a una labor educativa sin precedentes

La Universidad Javeriana desarrolló una jornada de conmemoración a la labor y obra de monseñor José Joaquín Salcedo, fundador de ACPO y Radio Sutatenza. Un espacio invadido por gratos recuerdos en torno a su legado y a la relevancia de su apuesta de cara al desarrollo integral del campesinado colombiano.

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Foto por: ACPO

En el marco de la Semana de la Comunicación de la Pontificia Universidad Javeriana, el 19 de septiembre del presente año se llevó a cabo una jornada de celebración de cara al centenario del natalicio de monseñor José Joaquín Salcedo Guarín, fundador de la histórica Radio Sutatenza y de Acción Cultural Popular – ACPO.

Este evento que tuvo el propósito de retomar el ideario y legado de la organización, se desarrolló de manera virtual y contó con una bienvenida liderada por Marisol Cano Busquets, decana de la Facultad de Comunicación y Lenguaje; Mariana Córdoba, directora general de ACPO; Carlos Eduardo Cortés, director de la carrera de Comunicación Social; y Amable Rosario, experto internacional en radio educativa.

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Entre los momentos más esenciales de la jornada resaltó el diálogo entre el director y productor Mauricio Salas y la profesora investigadora Paula Ospina, en torno al documental José Joaquín Salcedo: el quijote de los medios. “La reflexión que me hice fue: si yo no cuento la historia, que tengo acceso directo personal, que conocí a este individuo de una manera que muchísimos otros comunicadores no llegarán a conocer, difícilmente alguien más la iba a contar” compartió.

Con un tono apasionado Salas afirmó que este audiovisual, que era parte de su trabajo de grado, es un homenaje a monseñor “estoy rindiéndole homenaje a una persona en la que yo creo y en una obra en la que él creyó y me hizo creer”. Así mismo, comentó que la presencia de monseñor era de carácter importante en los espacios a los que asistía, pues se reconocía popularmente el valor de lo que estaba construyendo. 

“ACPO formó cerca de 24.000 líderes en sus institutos de formación en Sutatenza y en Caldas, Antioquia y yo creo honestamente que fueron casi 25.000 cabezas abiertas a un nuevo país, abiertas a un nuevo concepto sobre ruralidad, abiertas a un nuevo concepto sobre la paz”, respondió el comunicador Salas ante la incógnita de cómo la organización afectó la vida de la gente.

Una colección para salvaguardar y promover el legado de ACPO 

Otro de los espacios que reafirmaron la relevancia histórica de ACPO para la construcción de memoria, fue la presentación de la colección custodiada por la Biblioteca Luis Ángel Arango del Banco de la República, la cual fue incorporada en el Registro Memoria del Mundo de América Latina y el Caribe.

Zuly Adriana Zabala León y Juan Pablo Angarita Bernal, curadores e investigadores, compartieron algunos aspectos claves de las piezas que evocan aquellas enseñanzas. Actividad que hicieron a través de muestras del trabajo que ha hecho el Banco de la República desde el 2008 con el legado de ACPO, recogiendo el archivo de más de 40 años de trabajo con 150.000 ítems, y actualmente  presente en 3 plataformas digitales

Además, referenciaron una cita de la subgerente cultural del Banco Ángela María Pérez, quien señaló respecto a la llegada del archivo que “un fondo como el de Radio Sutatenza, que recoge los registros de una experiencia social y cultural singular, tanto como de los usos, costumbres, creencias, actividades económicas, religiosas y de entretenimiento de gran número de comunidades especialmente campesinas, tiene un valor incalculable como acervo de patrimonio intangible y como fuente de la producción de conocimientos sobre nuestros procesos sociales y culturales”.

En el marco de esta conmemoración, invitamos a todas las comunidades rurales y a la sociedad en general a no olvidar una de las apuestas más significativas y productivas por la educación y el uso de las tecnologías, a recurrir a la investigación en este tipo de espacios de memoria y finalmente, a promover los saberes inculcados por monseñor José Joaquín Salcedo. 

 

Por: Karina Porras Niño. Periodista – Editora. 





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