Mujeres reincorporadas practican lo aprendido en técnico agropecuario

El salón del Antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación Miravalle, Caquetá quedó impregnado con los olores y sabores trabajados por este grupo de mujeres excombatientes. Que realizaron con mucha ilusión las prácticas del técnico agropecuario en transformación de alimentos, en el marco del proyecto MIA.

0
554
Foto por: Anyela Patricia Cardozo

En el marco del proyecto Mujer Mestiza, Indígena y Afrodescendiente –  MIA,  se realizó la práctica del técnico agropecuario en transformación de alimentos, una de las mejores oportunidades para comprender todo lo relacionado con las dinámicas agropecuarias. Estas se desarrollaron en dos fases, la primera  para aprender el manejo de medicamentos para los bovinos, el tipo de enfermedad   dependiendo de   la posología, la importancia en los periodos de tiempo de la purga y la vitaminización. 

También se aprendió a palpar para observar el desarrollo y crecimiento del becerro, la construcción de un bloque nutricional para ayudar a la producción lechera, especialmente en épocas de verano.  Actividades realizadas en la finca del señor de Gamboa, que fue un anfitrión digno de la capital ganadera del país, San Vicente del Caguán, y quien se caracterizó por su solidaridad y su disposición con las mujeres reincorporadas del Antiguo Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación – AETCR Miravalle.

Le puede interesar: En Miravalle las mujeres rurales lideran proyectos productivos

La segunda fase se enfocó en la transformación de alimentos,  el olor del arequipe, del arroz de leche, queso, mermeladas, bocadillo, todos productos orgánicos,  dejaron impregnada el aula de turismo del AETCR, que fue  el símbolo de los sabores que caracterizan a este territorio. Con alegría, dedicación y disciplina, las mujeres reincorporadas fueron las protagonistas.

Espacio en el que dejaron su huella para continuar con un emprendimiento capaz de ser sostenible en el tiempo, aprovechando la vocación de turismo que tiene la región de El Pato. Gracias a la paciencia y a la disposición, compromiso y disponibilidad del equipo docente   que aportó con sus conocimientos y su experiencia en el proceso formativo, a la hermana Rubiela quien con su carisma hizo posible la consecución de este logro, así es como estos protagonistas de la historia, hacen posible la reincorporación de las mujeres del colectivo. 

Una vez más, ratificamos nuestro compromiso con el proceso de paz, hoy contamos con un nuevo logro  sumamente eficiente porque vimos todo el tema desde la realidad del territorio,  una vez más se evidencia el aporte al tejido social que hace el proyecto MIA , ejecutado por la fundación Acción Cultural Popular – ACPO y financiado por la  Unión Europea a través  del Fondo Europeo para la paz.

 

Por: Anyela Patricia Cardozo. Facilitadora educativa del proyecto MIA.

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here