Comunidades Veredales, escenarios de impacto social

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Caquetá

El ayer y hoy en la construcción socioeconómica de las comunidades veredales del departamento del Caquetá

Por: Wilber Ortiz Navarrete, coordinador académico EDC- Caquetá

Colombia vivió una época en donde las personas y comunidades que vivían en zonas veredales optaban por desplazarse a zonas urbanas en busca de nuevas y mejores opciones para mejorar la calidad de vida de sí mismos y sus familias. Por la falta de oportunidades para el mejoramiento y producción en el campo y sumándole a ello, la falta de garantías de servicios básicos, debían dejar sus hogares por un futuro incierto.

En la actualidad este paradigma ha dado un giro trascendental. Las personas retornan nuevamente a zonas veredales, ya que tanto organizaciones nacionales como internacionales, le apuestan al mejoramiento en todos los aspectos socioeconómicos y culturales del contexto rural. Es el esfuerzo de los campesinos, que al labrar la tierra están aportando a la economía y abasteciendo a todos los ciudadanos de un país. De esta manera las zonas vederales se están convirtiendo en campos de proyección social y empresarial, agentes activos que le dan un nuevo concepto a la ruralidad en el que emerge un proyecto de vida satisfactorio para sus habitantes.

Las instituciones privadas que generan impacto social en sus procesos formativos, como la I.E. Ciudadela Juvenil Amazónica Don Bosco de San Vicente del Caguan, buscan la construcción, unificación y proyección de las comunidades veredales. Espera brindar estabilidad en lo social, político, económico y cultural con el fomento del respeto mutuo y del entorno. Para lograrlo ha venido formando jóvenes líderes del campo y para el campo, a través de programas técnicos laborales en competencias específicas relacionadas con la producción agropecuaria, la transformación de alimentos y la capacitación tecnológica, requeridas para el mejoramiento de la competitividad y calidad de los procesos productivos.

Estos jóvenes, que llegan al establecimiento educativo de diferentes comunidades veredales del Caquetá y Putumayo, reciben una formación integral por un periodo determinado. Un proceso de alistamiento en el campo personal, profesional y comunitario, para después retornar nuevamente a sus comunidades veredales y desarrollar con ellos proyectos pedagógicos productivos, inicialmente con sus familias y posteriormente con otras familias y juntas de acción comunal.

No solo se forma en conocimientos técnicos en la producción de especies menores y producción bovina o agrícola, sino que también hay un eje complementario. Se educa a dichas comunidades en liderazgo, convivencia pacífica, asociación y empresa, entre otras, que son necesarias para la construcción del tejido social en el contexto rural.

En conclusión, los grandes esfuerzos que se han instaurado en el interior de las comunidades veredales dan como resultado el mejoramiento en la producción de sus productos en cuanto a calidad y pertinencia a las necesidades mismas de la región. Así mismo se dan pasos importantes en la reconstrucción de las familias, el amor y arraigo por el campo, la relación e interacción con el entorno natural, el cuidado de la flora y fauna y el cooperativismo entre miembros de las comunidades para generar e implementar proyectos de beneficio común. No obstante, cabe resaltar que, complementariamente a estas iniciativas, se debe seguir invirtiendo en el contexto rural y apostarle a la reconstrucción del tejido social de las mismas.

*Este es un texto generado a partir del trabajo de las Escuelas Digitales Campesinas de Acción Cultural Popular- ACPO, que buscan promover el liderazgo del campesinado colombiano a través de procesos de educación, formación y capacitación, orientados a su dignificación, inclusión y desarrollo.

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