Un logro histórico de condena a la violencia de género en Colombia

La Corte Interamericana de Derechos Humanos - CIDH, condenó al Estado colombiano por las violaciones a la periodista Jineth Bedoya, quien ante la decisión afirmó: “No es justicia individual, es una justicia colectiva que le da herramientas a las mujeres periodistas para el ejercicio de su profesión y para las miles de víctimas de violencia sexual”.

0
609
Foto por: CIDH - https://cutt.ly/9RxiF3T

El pasado 19 de octubre se llevó a cabo la rueda de prensa denominada Triunfamos porque no callamos, un espacio de pronunciamiento ante la la decisión de la Corte Interamericana de Derechos Humanos – CIDH, de condenar al Estado colombiano por las violaciones a la periodista Jineth Bedoya, quién fue víctima de secuestro, tortura y violencia sexual  en el ejercicio de su profesión en el periódico El Espectador el 25 de mayo del año 2000. 

En medio de la decisión, el tribunal determinó que es responsabilidad del Estado financiar la campaña No es hora de callar, creada por Bedoya, construir un centro de memoria para las víctimas de violencia sexual durante el conflicto armado en el país, e  incentivar las investigaciones judiciales para determinar quienes estuvieron detrás de lo ocurrido.

Ante esto, la periodista se pronunció sobre el fallo de la CIDH y reiteró la condena hacia el Estado por su caso cuando ingresaba a la cárcel La Modelo de Bogotá para realizar una entrevista a un jefe paramilitar. “Es un momento histórico para quienes hemos entregado parte de nuestra vida a buscar justicia, a reivindicar derechos, pero, sobre todo, hacerle entender a un Estado que transformar las realidades de una sociedad depende de todos”, aseguró Jineth Bedoya.

Le puede interesar: La Plataforma de Incidencia Política de Mujeres Rurales de Colombia

Así mismo, reiteró el sentido de su publicación de este lunes en la red social Twitter, tras conocer la sentencia de la Corte, en la que afirmaba que el 18 de octubre era un día histórico para lucha de las mujeres que han enfrentado este tipo de vulneración a sus derechos, pero también para las mujeres periodistas que dejan «trozos de vida en el trabajo que hacen».

Después de más de 20 años del atroz secuestro por parte de paramilitares, Bedoya encontró en la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos – CIDH la justicia que le fue negada en Colombia. “Quisiera exigirle al estado que tengamos un centro de análisis, sobre todo una data sobre el impacto de género en Colombia”.

Un caso que invita a las garantías de libertad de prensa 

Junto a estas declaraciones, la Fundación para la Libertad de Prensa – FLIP declaró que la responsabilidad de Colombia también radica en vulneraciones a la libertad de prensa, en tanto hay una carencia de medidas para proteger a la periodista contra los delitos a los que fue sometida el 25 de mayo del 2000. Al mismo tiempo, aseguró que existe impunidad interna en el caso.

Además, entre lo más relevante en términos de garantías de prensa, la organización expuso que uno de los mandatos de la Corte es  que Colombia maneje datos y cifras de violencia contra periodistas. Incluso, en medio de la sentencia, se lee que también se deberán financiar “programas de protección y asistencia a mujeres periodistas víctimas de violencia”.

En compañía de la FLIP,  la sentencia es a la vez una «hoja de ruta no sólo para reparar a Jineth sino también para avanzar en la protección de las mujeres periodistas y el acceso a la justicia para mujeres víctimas de violencia sexual».

Teniendo en cuenta el panorama de la justicia colombiana, tal vez  Jineth Bedoya no vea tras las rejas a sus victimarios directos e indirectos, pero es un logro histórico para miles de mujeres que han sido abandonadas por el Estado y que luchan por ser escuchadas y dignificadas para la no repetición. 

 Por: Juan Camilo Bonilla Osorio. Periodista voluntario.

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora.

 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here