Nanoalmidón, una alternativa positiva para la agroindustria

Un estudio realizado por la UNAL encontró la forma de aprovechar totalmente el almidón natural reduciendo su tamaño sin que represente cambios nocivos para el consumo humano.

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Foto por: Pixabay

Así lo evidenció la investigación del ingeniero agroindustrial Wilson Daniel Caicedo Chacón, de la Universidad Nacional de Colombia (UNAL) Sede Palmira, la cual fue desarrollada en el marco del macroproyecto “Síntesis y caracterización de nanoestructuras a partir de productos y residuos agroindustriales”, orientada por la docente Ana Cecilia Agudelo Henao, también de la Institución.

Una de las dificultades más comunes que se presenta con el almidón nativo, es su limitada solubilidad a temperatura ambiente, es decir que si se toma un vaso con agua a temperatura ambiente, se le adiciona almidón y se mezcla, este forma grumos. En ese sentido, para mejorar los resultados de este biopolímero que además hace parte de los carbohidratos y está presente en especial en los tubérculos y en ciertos granos, el ingeniero Caicedo disminuyó su tamaño para evaluar si así hay ventajas.

En ese aspecto, el ingeniero optó por trabajar con nanotecnología para producir nanoalmidón, en otras palabras, redujo hasta 1.000 veces el tamaño original del compuesto utilizando un tratamiento que no representa modificaciones químicas nocivas para el consumo humano, pues en ocasiones en la agroindustria se suele aumentar la temperatura para disolver el almidón, lo cual genera gastos energéticos.

Para este estudio los investigadores emplearon almidón de papa parda de la mejor calidad, compuesto entre el 60% y 90 % de almidón, esta solución se sometió a un proceso de nanoprecipitación y posteriormente, se mezcló con etanol (alcohol común) e hidróxido de sodio en muy bajas concentraciones, lo cual permite que el almidón disminuya a tamaño nanométrico.

El ingeniero Caicedo, aclara que en la agroindustria es importante utilizar reactivos químicos o concentraciones bajas que no sean tóxicas, en especial en aquellos productos cuya finalidad es el consumo. Por otro lado, en el proceso el almidón se precipita, es decir que baja hasta el fondo del recipiente y para ese momento las partículas ya están a tamaño nanométrico, en seguida se seca y de esta manera se evapora todo el etanol y el hidróxido de sodio, quedando nuevamente el almidón puro y listo para su consumo.

Asimismo, el nanoalmidón seca más rápido que el almidón natural, este beneficio es muy significativo en la agroindustria. Igualmente, se halló que al reducir el tamaño se soluciona la solubilización, pues con estas propiedades el almidón si se disuelve en agua a temperatura ambiente y a la vez, representa ahorro en la energía. 

 

Por: Luznery Barreto Duarte. Periodista.

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora.

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