Domingo de Ramos, una tradición que debe hacerse sostenible

La celebración del Domingo de Ramos es una de las fechas más importantes para los países católicos, sin embargo, durante años se han utilizado ramos a base de hoja de palma de cera, una especie en peligro de extinción. Por lo que para este 2021 se invita a buscar materiales alternativos.

0
417
Foto por: Semana - https://cutt.ly/uxKnQO7

El Domingo de Ramos, es el evento con el que comienzan las celebraciones de la Semana Santa, tiene lugar el último domingo antes de Pascua y marca el inicio de los días santos. Conmemora la entrada triunfal de Jesús a Jerusalén y la Liturgia de la Palabra que evoca la Pasión de Cristo en el Evangelio según San Marcos.

De acuerdo con el relato bíblico, en la llegada de Jesús a  la celebración de la  Pascua durante la realización del “Festival de la cosecha”, sus seguidores lo recibieron con ramos de palmas en su entrada.

Cada año, mediante la bendición de las palmas o ramos se simboliza dicha entrada triunfal, los feligreses reviven el momento en que Jesús fue recibido como el Mesías. En el marco del Domingo de Ramos, las personas se reúnen para desfilar con sus ramos mientras que estos son bendecidos y entregados a los creyentes.

Le puede interesar: La tradición de consumir pescado seco en Semana Santa

Durante muchos años, se han utilizado las palmas silvestres de cera en la elaboración de los ramos, estas se cultivan en Colombia y pueden tardar hasta 57 años para empezar a producir su tallo y 83 años para reproducirse. Por lo que es indispensable buscar alternativas para utilizar en la celebración de esta fecha.

Fabián Sanabria, antropólogo y sociólogo de la Universidad Nacional de Colombia, explicó que “son plantas que tardan mucho tiempo en descomponerse y su realización en vida tarda hasta 200 años. Simbolizan la capacidad de persistir y durar, y por ello fueron consideradas como árbol nacional de Colombia. Estamos cortando la palma de cera, que es fundamental en la biodiversidad de nuestro país, lo que impacta en un menor número de especies”.

En Colombia, desde el 2002 se busca salvar de la extinción al loro orejiamarillo, especie cuyo hábitat es esta palma, por eso se unieron la Conservación Internacional Colombia y la Fundación ProAves, con el apoyo del Ministerio de Ambiente y la Conferencia Episcopal de Colombia. Para proponer en su reemplazo recursos como cáscara de mazorca.

Algunas personas también están optando por llevar a la bendición de ramos plantas que vivirán en su hogar, o ramos elaborados a base de papel y otros materiales que no generan un alto impacto negativo en el medio ambiente.

 

Por: Stefanny Núñez Hernández. Periodista

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora.

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here