La pintura como herramienta de transformación social en Caquetá

Teniendo en cuenta el poder del arte como herramienta para la transformación, el proyecto Pescado para el Desarrollo ha implementado ejercicios de pintura para que los jóvenes reflexionen creativamente en torno a la historia de conflicto y reconciliación de su territorio.

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Foto por: Sebastián Ríos Buitrago

En el marco del proyecto Pescado para el Desarrollo Acción Cultural Popular – ACPO, implementador del proyecto, está llevando a cabo una serie de convivencias de la mano de la Diócesis de San Vicente del Caguán que buscan que de forma práctica y vivencial, los jóvenes refuercen la apropiación de valores y herramientas para la resolución de conflictos en sus vidas cotidianas.

Dichos conflictos se abordan como algo natural de la sociedad y la vida humana, que pueden presentar oportunidades para el cambio o se pueden transformar en algo destructivo según se regule o se resuelva. Es necesario entender que un conflicto es un proceso, y por tanto, es vinculante, interaccional, y co-construido. De esta manera, el conflicto en la medida en que es una relación social, tiene un componente histórico, es decir, se da en una interacción específica, lo que lo hace único e irrepetible.

Teniendo en cuenta que el departamento de Caquetá ha sido históricamente afectado por la guerra, el proyecto espera que los jóvenes identifiquen los conflictos que los atraviesan en sus vidas para que de forma creativa encuentren soluciones y herramientas que permitan transformar sus realidades. Es en este contexto donde entra la pintura como una herramienta para fortalecer las visiones personales y colectivas.

Un claro ejemplo de esto se vivencia en el festival Agua Bonita se Pinta de Colores, donde excombatientes de las FARC – EP se unen con muralistas y graffiteros para fortalecer la reconciliación en el departamento desde el arte.Este evento pretende que la pintura sea un medio para posibilitar la imaginación y la acción política. 

Entender el arte como movilizador de relaciones entre personas implica llevar la reflexión hacia una estética de lo relacional. En este punto se rompe con las pretensiones de un arte moderno basado en una realización individual y presentado en ciertas instituciones como lo son museos y galerías.

Por eso el proyecto pone en práctica este tipo de dinámicas con los jóvenes beneficiarios, donde lo importante es prestar mucha atención al proceso y las reflexiones que construyen los jóvenes para identificar sus problemáticas y posibles horizontes de solución. Procesos que llegan a este territorio rural gracias a Caritas Noruega y Cáritas Colombiana.  

 

Por:  Sebastián Ríos Buitrago. Facilitador educativo del proyecto Pescado para el Desarrollo.

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora. 

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