Hace diez años, en Potrerillo, Valle del Cauca en una noche estrellada, estábamos mis abuelos, mi madre, mi hermana y yo -de cuatro años de edad- sentados en la sala de la casa de mis abuelos viendo televisión. Cuando de repente ¡pum!, se fue la energía y lo único que alumbraba era la luz de la luna.
Escuchamos el sonido de llamada del teléfono de mi abuela, lo contesta y pasa un rato hablando por el móvil. Cuando cuelga, nos mira y dice: “cierren todo que llegó la guerrilla”. Todos quedamos sorprendidos porque hace tiempo no pasaba algo así. En esa noche, perduró el silencio, la noche se sintió muy miedosa y desolada.
Un rato después, escuchamos que se estaba abriendo la reja de la casa y sentimos unos pasos. Mi familia y yo quedamos sorprendidos y muy asustados con todo lo que estábamos escuchando. Nos quedamos muy callados todos sin hacer ningún ruido. Lo que yo sentía en ese momento era demasiado miedo.
Minutos después, mi abuelo se asoma por la ventana para ver qué está pasando, cuando se escucha el cargo de una munición que se estaba preparando para disparar. En ese instante, mi abuelo se retira rápido de la ventana y la cierra. Mi mamá nos carga en sus brazos, a mí y a mi hermana y nos lleva corriendo hasta llegar al fondo de la casa. Cuando ya habíamos llegado allí empezamos a escuchar pasos alejándose; eso quería decir que ya se estaban yendo.
Rato después escuchamos disparos y gritos. Mi familia y yo estábamos muy asustados; yo estaba llorando mucho; me sentía con muchísimo miedo. Lo único que recuerdo fue que caí dormida.
Al día siguiente también fue muy miedoso, pues todos los cuerpos de las personas que habían matado estaban en la cancha. Esa noche y ese día fueron los peores que pasaron en el territorio. Se sentía mucho miedo. Eso fue lo que nos pasó con la guerrilla.
A pesar del terror vivido aquella noche, en Potrerillo, la historia de Brenda, Salomé y su familia es un testimonio de la resiliencia humana y la búsqueda de paz. A medida que el tiempo ha pasado, su comunidad ha trabajado arduamente para superar el miedo y reconstruir un futuro basado en la armonía y la convivencia pacífica. La experiencia traumática vivida en esa época por los habitantes de Potrerillo, ha sido un recordatorio constante de la importancia de la búsqueda de paz y la construcción de memoria histórica .
Autores: Brenda y Salomé Gómez – Estudiantes Institución Sagrada Familia Potrerillo.