El encanto de los Manglares del Bajo Baudó es un área protegida que comprende 314.562 hectáreas de ecosistemas marinos y costeros ubicados al suroccidente del departamento de Chocó. Declarada como como Distrito de Manejo Integrado, que es la categoría más amplia para el manejo especial de áreas protegidas en el país, reconociendo la necesidad de conservar y proteger la biodiversidad.
Este importante avance medioambiental se alcanzó gracias al trabajo conjunto de más de 20 comunidades agrupadas en 10 consejos comunitarios que participaron en el proceso de declaratoria y en la construcción del plan de manejo que protegerá no solo recursos ambientales indispensables para el correcto desarrollo de la vida marina y humana, sino una gran variedad de especies entre las que se encuentran la ballena jorobada y la tortuga Carey.
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En este proceso que desde el año 2017 ha trabajado por defender este inmenso ecosistema también participaron organizaciones como WCS Colombia; Naturaleza y Cultura Internacional – NCI; Fundación MarViva; Corparien y el Instituto Alexander von Humboldt. Así mismo, el Fondo Mundial para la Naturaleza – WWF contribuyo a través de apoyo técnico y financiero.
La importancia del plan de manejo de este ecosistema
Actualmente, El encanto de los Manglares del Bajo Baudó ya cuenta con plan de manejo integrado, el cual tuvo su lanzamiento en el mes de mayo del presente año. En este documento, que es uno de los pocos elaborados desde la base comunitaria, se determina que actividades como la extracción de molusco de conchas negras, conocido localmente como piangua, la pesca y la agricultura, deben ser realizadas desde con un enfoque sostenible.
Cabe mencionar que, la declaratoria de este espacio natural y el lanzamiento del plan de manejo representan no solo un gran avance en lo que respecta al cuidado del medio ambiente en el país, sino un compromiso por garantizar el acompañamiento institucional a las comunidades que tradicionalmente han trabajado allí para intervenir de la mejor manera en las prácticas que podrían afectar el ecosistema.
Igualmente, es responsabilidad de todos los colombianos seguir trabajando por la protección de la biodiversidad del país y de todas aquellas zonas que garantizan la vida. Teniendo en cuenta que la participación de las comunidades es un factor indispensable para la construcción de un plan de manejo que trabaje de forma transparente y comprometida con los distintos ecosistemas, así como lo ejemplifica El encanto de los Manglares del Bajo Baudó.
Por: Karina Porras Niño. Periodista.
Editor: Lina María Serna. Periodista – Editora.