Proyecto MIA, acompañamiento a mujeres para la paz

Esta es la historia de Cristina Quintero, una excombatiente que le apuesta a la construcción de paz resignificando su proyecto de vida desde el campo de la comunicación y la salud.

0
591
Foto por: Anyela Cardozo.

Cristina Alejandra Quintero Tovar, tiene 25 años, nació en la ciudad de Neiva departamento del Huila, fue criada durante su niñez en la inspección de Guayabal  en el Caquetá, donde vivió con sus padres y familiares. Ingreso a las Farc a los 15 años por la   difícil situación económica de su casa y por los altos índices de violencia  que se venían presentando en la región del Pato.

Durante los 10 años de permanencia en las Farc,  fue llamada Carolina Guevara,  expresa que se siente muy orgullosa de haber pertenecido al grupo guerrillero, por la importancia que tenía la mujer  dentro de la organización y por la confianza que le tuvieron para desempeñar diferentes puestos de trabajo; durante  su permanencia en el grupo armado se  desempeñó como enfermera  en varias unidades del grupo guerrillero.

Cristina Quintero, se describe como una mujer valiente  que ha resignificado su proyecto de vida en el marco del proceso de paz y la firma de los acuerdos. En el año 2016 tomó la decisión de  reincorporarse a la vida civil y asumir un compromiso social con el país desde el escenario de la paz; se dedicó a terminar su bachillerato con la oportunidad que le brindó el programa Arando la Educación, lo que  la motivó a darle continuidad a sus estudios superiores, actualmente, es postulante para una beca de medicina en el país de Cuba.

También ha realizado formaciones complementarias para desarrollar su perfil ocupacional,   en la actualidad es  técnico en auxiliar de enfermería y está próxima a realizar la entrevista para las becas de medicina en Cuba.

Desde el año 2016, hace parte del equipo de trabajo que lidera el tema de comunicaciones en el poblado Oscar Mondragón en el antiguo ETCR Miravalle, como mujer ha participado activamente en todos los escenarios del proceso de paz desde el rol de comunicaciones,  visibilizando en medios de comunicación y redes sociales el arduo trabajo que desarrollan las comunidades rurales en la zona de reserva campesina El pato Balsillas del Municipio de San Vicente del Caguán.

Desde el año 2020 Acción Cultural Popular – ACPO viene trabajando en el Espacio Territorial de Capacitación y Reincorporación – ETCR de Miravalle; fortaleciendo las competencias de las mujeres reincorporadas y comunidad rural; esto lo hacen gracias al proyecto Mujer Mestiza, Indígena y Afrodescendiente – MIA, el cual es financiado por el Fondo Europeo para la paz de la Unión Europea; además de contar con otros dos grandes aliados en su implementación, La Diócesis de San Vicente del Caguán y la Registraduría Nacional del Estado Civil. 

En este proyecto, Crisitina Alejandra se viene apropiando de muchos saberes y conocimientos que  viene desarrollando a través de la plataforma de Escuelas Digitales Campesinas, entre ellos se capacitó en Alfabetización Digital, Asociación y Emprendimiento, Mi Proyecto de Vida en el Campo, Liderazgo en la Comunidad Rural; y a la fecha viene realizando la formación en Periodismo y Comunicación Rural; en este proceso la participante ha contado con todo el apoyo y cariño del equipo de trabajo de ACPO, ya que es una experiencia nueva para ella y desconocía totalmente el funcionamiento de las Escuelas Digitales Campesinas y las formaciones virtuales. 

Cristina Quintero en el marco de todas las formaciones y experiencia recibida en  año 2020, fue seleccionada como dinamizadora, para acompañar un proyecto  de comunicaciones en la zona de reserva campesina del Pato creando  con un grupo de personas de la región,  la primera escuela de audiovisuales nombrada VOCES DEL PATO, la cual tiene como visión principal, formar personas de la comunidad en el área de comunicaciones y generar herramientas a las nuevas generaciones del sector rural que les ayude a desarrollar su proyecto de vida. 

También es auxiliar de enfermería del puesto de salud de la vereda Miravalle, lidera brigadas de salud con el hospital San Rafael del Municipio de San Vicente del Caguán, menciona que el derecho a la salud es su bandera, está convencida que el trabajo comunitario, es la base esencial para la construcción de paz desde el territorio, por eso trabaja arduamente para seguir avanzando  por los derechos de las comunidades más vulnerables del territorio.

Por: Anyela Cardozo. Facilitadora del proyecto MIA. 

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora. 

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here