Carta del campo: “Mujer valiente y trabajadora, no dejes nunca de soñar”

Esta es la historia de Jhoana Fajardo, una mujer de la comunidad de la vereda Miravalle, en San Vicente del Caguán, Caquetá, que participa en el proyecto MIA para fortalecer conocimientos que le permitan seguir soñando. Su propósito es establecer en el territorio un espacio para el trabajo colectivo en relación con las artes plásticas.

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Foto por: Anyela Patricia Cardozo

Hoy es una oportunidad para contar un poco de mi historia de vidaSoy   Johanna Fajardo, nací en el municipio de San Vicente del Caguán, Caquetá, viví dos años en este lindo Municipio, bañado por el río Caguán, rodeado de un hermoso paisaje de flora y fauna única en el país.  

Por cuestiones de la vida nos trasladamos a la ciudad de Florencia, Caquetá, donde inicié mi primaria en el Colegio Industrial, pero luego otro cambio llega; mis padres decidieron que nos iríamos a la ciudad de Bogotá en busca de nuevas oportunidades. Allí, comencé la secundaria en el Colegio Lara Bonilla, pero por cuestiones económicas, no tuve la oportunidad de seguir estudiando, mi sueño era estudiar artes plásticas en la universidad y trabajar para poder apoyar a mis padres, pero no tuve opción. 

Desde ese momento me propuse trabajar incansablemente primero por mis padres, luego por mis cuatro 4 hijos, por quienes me esfuerzo a diario para brindarles mejores oportunidades de vida. Actualmente me dedico a trabajar  en la agricultura para sacar a mis hijos adelante, me encuentro ubicada en el espacio territorial Oscar Mondragón de la vereda Miravalle, y en mi tiempo libre me gusta  pintar y hacer artes plásticas.

Mi  sueño  es crear una galería de artesanías donde más mujeres puedan expresarse a través del arte y de paso se  puedan beneficiar de esta labor trabajando de manera colectiva. En este espacio es necesario seguir fortaleciendo los saberes de las mujeres con el fin de generar una iniciativa comunitaria de carácter productivo que sea autosostenible para aportar a la economía de la región. 

Me considero una mujer responsable, trabajadora, alegre y  sueño con un mejor futuro para mis hijos. Hoy en día, siento que he avanzado debido al proceso formativo que he recibido por  parte del proyecto Mujer Mestiza, Indígena y Afrodescendiente – MIA del Fondo Europeo para la Paz, implementado por Acción Cultural Popular. 

He aprendido muchas cosas que puedo aplicar en mi comunidad desde mi liderazgo y trabajar en equipo. En la pandemia por el COVID – 19,  fue una oportunidad  para   la comunidad de la vereda Miravalle,  para liderar  una vez más la voz de la mujer trabajadora en  la lucha por la  igualdad y la equidad de género,  la plataforma de las  Escuelas Digitales Campesinas – EDC,  ha brindado la posibilidad de formarnos  en Alfabetización digital, Mi proyecto de vida en campo,  Comunicación y periodismo rural,  y Asociación y  emprendimiento. 

Este proceso ha servido para fortalecer   mi conocimiento en emprendimiento y liderazgo, ahora me encuentro haciendo los talleres de comunicación para fortalecer y visibilizar todo el trabajo comunitario que hemos realizado las mujeres rurales; una labor en equipo de manera participativa, estos primeros talleres nos enseñan cómo realizar una noticia, una entrevista, un artículo, herramientas para presentarle a los colombianos nuestro trabajo. 

También, he realizado unas formaciones complementarias con el SENA, que me han permitido desempeñarme en otras labores productivas, pero nunca he dejado de soñar por hacer lo que me apasiona. Me gusta pintar y poder crear otros escenarios de paz y reconciliación, la pintura es símbolo de creatividad y expresión de sentimientos que se ven reflejados en la integración y en el intercambio de experiencias con otras mujeres.  

 

Por: Johanna Fajardo. Participante del proyecto MIA.

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora. 

 

 







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