Carta del campo: «Gracias por preocuparse por los jóvenes campesinos»

Desde el corregimiento de Lusianita ubicado en Caquetá, Yeiner nos comparte un poco de su experiencia en el marco del proyecto Pescado para el Desarrollo. Resalta el valor de las enseñanzas para la vida que le deja este proceso formativo implementado por ACPO.

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Yeiner Humberto Manjarrez Téllez

Señores Acción Cultural Popular – ACPO, tengan ustedes un cordial saludo de mi parte. Mi nombre es Yeiner Humberto Manjarrez Téllez, tengo 18 años de edad y soy egresado de la Institución Educativa Jorge Eliecer Gaitán ubicada en el corregimiento de Lusitania del municipio de Puerto Rico, Caquetá.

Hago parte del proyecto Pescado para el Desarrollo dentro de la institución, llevo 1 año trabajando con las Escuela Digitales Campesinas. Ahora quiero contarles como ha sido mi experiencia y todo lo que he aprendido en las convivencias que nos ha dado ACPO.

En la primera convivencia la temática tratada fue valores, tales como respeto, empatía, solidaridad y honestidad. Se trabajó en junta de los padres para darnos cuenta de qué  forma se están manejando los valores y cómo son enseñados en las casas.  Además aprendí sobre la reconciliación consigo mismo.

Pues se hizo una actividad muy bonita de meditación donde nos pusimos a reflexionar, a perdonar y al finalizar hicimos un intercambio de cartas donde los padres expresaban todo el amor y el cariño hacia los hijos. Esto tiene que ver con la aceptación, de la familia que venimos y el origen que tenemos.

En la segunda convivencia la temática tratada fue saber escuchar, saber hablar y resolución de conflictos. Estas son herramientas muy importantes para tener buena comunicación tanto en nuestro entorno laboral como en el escolar y  familiar.  

Hicimos unos dibujos donde representamos donde había conflictos ya sea por su orientación sexual, por su color de piel, su religión, físico, etc. En lo personal mis amigos y yo hicimos un dibujo donde representamos el bullying hacia un niño que era discriminado por su color de piel.

Si nos ponemos en los zapatos de los que sufrimos el bullying es cosa tremenda, entonces vemos que debemos reflexionar de todos los errores que como seres humanos cometemos. Debemos tratarnos por igual porque todos somos iguales ante los ojos de Dios, nadie es más que nadie,

Todos merecemos respeto seamos como seamos o vengamos de donde vengamos. En general para mi éstas dos convivencias fueron de mucha ayuda para mi formación personal, al igual que para la formación de mis compañeros. Agradezco a ACPO por el apoyo y por preocuparse por la educación de los jóvenes del campo.

 

Por: Yeiner Humberto Manjarrez Téllez. Participante del proyecto Pescado para el Desarrollo. 

Editor: Karina Porras Niño. Periodista – Editora. 

 

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